Golpes en dientes de leche: consecuencias

Cuando un niño se da un golpe en un diente de leche, tras una caída o por realizar un juego descontrolado, se debe actuar con calma pero con determinación, es decir, en ese momento es fundamental que los padres estén al tanto de ese golpe, para poder actuar con rapidez, y que las consecuencias no sean más que un mero susto, pero antes de ello, se debe proceder según un protocolo, que a continuación detallaremos.

En Dentosalud somos de la opinión de que la salud de los dientes de los niños es fundamental para disfrutar de una dentadura adulta perfecta, por eso nos preocupamos por el bienestar de los más pequeños de la casa, y por eso hemos escrito este artículo, para que la tranquilidad y la serenidad sean las notas dominantes en este tipo de situaciones poco agradables, pero que sin remedio alguno, suelen ocurrir cuando los niños juegan.

Si sus hijos son los que sufren este tipo de accidentes, no lo duden más, pónganse en contacto con nosotros a través de este enlace, y evaluaremos de forma rápida la mejor forma de atajar el problema.

PRIMERAS MEDIDAS A TOMAR EN UN DIENTE DE LECHE GOLPEADO

La inquietud, la curiosidad y un andar incipiente, suelen ser los motivos que ocasionan caídas en los niños, que muchas veces tienen la terrible consecuencia de golpear dientes de leche recién salidos. Estos hechos se suelen dar más en niños que en niñas.

En primer lugar, el golpe será muy doloroso para el niño, por lo que a la par que se toman medidas paliativas de ese dolor y de la inflamación que comenzará a aparecer, también habría que calmar al niño, que tendrá un llanto desconsolado, porque a decir verdad, el dolor de ese tipo de golpes puede ser insoportable.

Como medida preventiva de posibles secuelas, lo mejor es no mover el diente accidentado, ni siquiera tocarlo, sino que con aplicar hielo en la zona afectada para hacer que los vasos sanguíneos se contraigan, y no se sangre tanto, y llevar de inmediato al niño al dentista, se puede haber hecho mucho más de cara al futuro que si se manipula el diente sin saber las consecuencias que esas maniobras podrían ocasionar en el futuro.

Cualquier manipulación del diente accidentado, puede ocasionar daños en el germen, que es la semilla del diente que se encuentra en formación en la encía, de forma que si se manipulase podría ocasionar un color diferente en el diente definitivo, una posición errónea del diente futuro, o dientes manchados o con cavidades y desplazamientos desde la raíz.

Uno de los errores más frecuentes que cometen los padres, es esperar a que la hemorragia pare y luego no llevarlos a la consulta del dentista, por lo que los daños ocultos no se podrán valorar.

TIPOS DE TRAUMAS DENTALES EN LOS DIENTES DE LECHE

Según el tipo de golpe que el niño se de, las lesiones dentales serán diferentes, de forma que la más común suele ser la subluxación dental, que consiste en que los dientes quedan con algo de movilidad, y para descartar problemas más graves, se debe hacer una radiografía que permita ver el estado de las raíces y los posibles daños internos que se hayan ocasionado.

Por otro lado, la luxación hace que los dientes se desplacen de su posición habitual, y pueden quedar hacia cualquier lado, hacia delante, hacia atrás o de lado, de forma que la mordida ya no será la misma.

También sucede que con el golpe se pueda caer el diente, de forma que la pieza dental definitiva tardará más en salir, ya que el diente de leche suele servir de guía para que el nuevo irrumpa con fuerza, pero al darse el golpe, existe una cicatriz que cierra el camino natural, y hasta que lo encuentra y reabre, es por esa la razón de que tarde más en salir.

En ocasiones, pocas veces, eso sí, puede ocurrir que con el golpe el diente se introduzca hacia el interior de la encía, lo que se llama luxación intrusiva, siendo en estos casos imprescindible acudir al especialista para que vea el daño que puede ocasionar con el tiempo, y se recomienda esperar entre uno y tres meses para ver si vuelve a salir, si no es así, y con controles radiológicos, cada 3 meses se valora la evolución del accidente.

La luxación extrusiva sucede cuando el diente se mueve hacia fuera pero sin llegar a caerse, situación esta que deberá ser valorada mediante radiografía por el dentista infantil.

En caso de una mera contusión, y sin síntomas aparentes y visibles de daño en el diente, también se debe valorar el estado interno, ya que la estructura interna se puede ver afectada. Si por el contrario, llegasen a existir fracturas, existen distintos tipos, y deben ser atendidas de inmediato, ya que algunas podrán afectar al nervio, son las complicadas, en las que hay que realizar una endodoncia, quitando el nervio y dejando la pieza dental.

En las fracturas que no se complican tanto, no existe pérdida del nervio, solo fisuras en los dientes, y el odontólogo debe decidir si lima las piezas dentales, o se instala un sostén de resina mientras el diente crezca.

Por último, existe el caso de la caída total del diente de leche, que se llama avulsión, caso en el que al ser menor de 7 años no tiene mayor importancia, ya que el definitivo se encontrará en posición para salir cuando corresponda.

En cualquiera de estos casos, y como se ha insistido al principio del artículo, lo más conveniente es acudir al especialista cuanto antes, él valorará el tratamiento a seguir y la solución más saludable para el niño.

En Dentosalud ofrecemos nuestros servicios de odontología infantil a través del siguiente enlace.

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