Todo sobre las muelas del juicio

Las cordales o muelas del juicio son los últimos molares que aparecen, una vez finalizado el proceso de la dentición. La edad promedio para la aparición de las cordales suele ser entre los 16 y los 20 años, y ese es el motivo por las que se les llaman “muelas del juicio”, ya que se supone que vienen en ese momento, porque se supone que concuerda con una mayor madurez de la persona.

Sin embargo, estas cuatro muelas, que pueden aparecer a cada lado de los maxilares, pueden no erupcionar jamás, debido a diferentes factores, entre ellos el proceso de la evolución que hace que estos dientes ya no sean tan necesarios para alimentarse.

En cualquiera de los casos, es muy recomendable que se realicen frecuentes visitas al odontólogo, ya que estos profesionales de la salud bucal serán quienes tengan la última palabra en cuanto a cómo se debe proceder, y de forma concreta en Dentosalud, podemos dar buenos consejos sobre cómo gestionar las muelas del juicio, su posible extracción o su cuidado una vez hayan erupcionado.

En relación a este tema, el Consejo de Dentistas de España realizó una declaratoria indicando que la extracción o la cirugía de las piezas cordales es una de las atribuciones de los graduados o licenciados en odontología y de los médicos especialistas en estomatología.

Según esta institución, son los odontólogos los profesionales que están capacitados para llevar a cabo  cualquier tipo de actividad de prevención, diagnóstico y tratamiento sobre enfermedades y anomalías que pudieran surgir en los dientes, la boca, los maxilares, y cualquier tejido anexo de la zona.

¿Extraer o no extraer?, esta es la cuestión

La consulta por la extracción de las muelas del juicio es una de las más frecuentes atenciones que reciben los odontólogos. Sobre ellas se han tejido una gran cantidad de mitos, que en muchos casos tienen a confundir a los pacientes, y a generar un temor innecesario.

Se tiene una alta incidencia de razón, en que como las cordales son las últimas piezas dentales en aparecer, muchas veces no cuentan con el suficiente espacio en la boca para poder acomodarse bien. Esto podría producir apiñamiento, dolor, hinchazón y otras molestias dentales, que tiene solución quitando esas muelas que ocasionan dichos problemas.

Aunque a veces pueden no aparecer, las muelas del juicio también pueden erupcionar giradas, o emerger de forma parcial. En estos casos, también pueden producir apiñamiento dental y otras molestias.

En todo caso, se suele recomendar que entre los 16 y los 19 años se visite al dentista para que éste evalúe la necesidad de la extracción de las muelas del juicio. Esto porque antes de los 20 años, la extracción de dientes suele tener menos complicaciones, aunque no significa que no se puedan extraer más adelante.

Igualmente, según el Consejo de Dentistas de España, la extracción de las muelas del juicio está justificada siempre y cuando haya infecciones frecuentes en la zona, dolor que irradia hacia la oreja o la cabeza, por caries en las raíces de dientes adyacentes, por apiñamiento de los dientes o por debilitamiento peligroso de la mandíbula.

Este mismo organismo es enfático al señalar que cualquier extracción dental constituye un hecho irreparable en la salud bucal. Por eso, los especialistas señalan que las muelas del juicio pueden cumplir su función como cualquier otro diente, siempre y cuando estén bien colocadas dentro de la boca.

Cuidados tras la operación

La extracción de las cordales es un procedimiento de rutina, que puede ser realizado por el dentista sin ningún tipo de problema. Al ser un procedimiento quirúrgico, debe realizarse con anestesia.

Los riesgos quirúrgicos generales suelen ser leves y reversibles, como dolor, posibilidad de inflamación, hemorragias o hematomas. También existe probabilidad de infección y pequeños daños en los tejidos blandos adyacentes, debidos estos a la manipulación quirúrgica.

No se recomienda en ningún caso realizar enjuagues bucales tras la cirugía, ya que estos no permiten que la sangre coagule y aumentan la posibilidad de hemorragias. Tampoco está recomendado fumar durante al menos 72 horas después, ni tomar líquidos fuertes.

También es recomendable guardar reposo, hablar lo menos posible y no tocar la zona ni los cachetes. Respecto a la limpieza, si se deben cepillar los dientes después de la cirugía, y se debe hacer con sumo cuidado para no maltratar el sitio donde se ha realizado la incisión.

Mitos sobre las muelas del juicio

  • No todas las personas tienen cordales. Hay personas a las que las muelas del juicio les brotan pasados los 16 ó 17 años, y hay otras a las que nunca les aparecen.
  • No todas las muelas del juicio deben extraerse. Si las cordales no suponen ninguna molestia, no generan dolor, ni apiñamiento de dientes, ni producen infecciones, pueden dejarse de forma segura donde hayan aparecido.
  • Se pueden ver las cordales antes de que salgan. Una simple radiografía panorámica mostrará las muelas del juicio, las cuales se empiezan a formar alrededor de los doce años.
  • La mejor edad para removerlas es antes de los veinte. Esto es cierto, porque en esa edad hay menos incidencia de complicaciones. Sin embargo, pueden operarse en otro momento, aunque el postoperatorio será un tanto más largo.

En definitiva, contar con las muelas del juicio sanas y resistentes, es una cuestión de cuidados, de genética y de estructura de cada paciente a nivel dental, es decir, cada uno de nuestros pacientes tendrá un desarrollo y un crecimiento dental diverso, pero en cualquier caso, cuidaremos sus muelas del juicio como si fueran únicas.

En Dentosalud queremos que la salud vuelve por todo lo lato, y por eso les dejamos un enlace con nuestros datos de contacto, para que cualquier duda relacionada con el crecimiento y el desarrollo de las muelas del juicio, sea resuelto con éxito y con un nivel de salud más elevado aún, si cabe.

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